Aikido, el espíritu samurái

No tenía ni idea de lo que era el aikido y después de ver este documental de 45 minutos me ha picado mucho la curiosidad. Es fascinante ver como el maestro Shioda derriba al guardaespaldas de Robert Kennedy en cuestión de un segundo cuando visitó Japón en el año 66, parece que utiliza alguna técnica mágica. En el documental explican algunas de las técnicas más básicas y los fundamentos del aikido: no atacar, concentrar la fuerza en un punto y utilizar la energía del atacante a tu favor.

Vídeo via Jim Grisanzio

Kenya Hara y MUJI

Sara, después de vivir con nosotros aquí en Tokio durante muchos años, la semana que viene se marcha a seguir con sus aventuras de la vida en Nueva York. Antes de irse, me dejó prestado el que está considerado como uno de los mejores libros de diseño que existe: «Designing Design», de Kenya Hara. Paseé el libro por las calles de Tokio, le hice fotos y lo leí en apenas tres días. Os cuento algunas de las cosas que aprendí y extraigo algunos de los pasajes que anoté en una de mis moleskines.

Designing Design, Kenya Hara - From your home to my home

Designing Design, Kenya Hara - From your home to my home

Designing Design, Kenya Hara - From your home to my home

El autor del libro, Kenya Hara, es el director de arte de MUJI y uno de los asesores de la marca Kenzo. Sus diseños se caracterizan por su «simplicidad bella» y su utilidad. El objetivo de Kenya Hara es crear objetos para que sean manejados sin que el usuario tenga que pensar. Quiere que sean usados de forma natural, que se adapten a la forma de uso de cada uno y que a la vez creen una memoria, un buen recuerdo, en aquellos que los utilicen. También le da mucha importancia al uso del color blanco, al concepto de vacío, a los valores de la cultura tradicional japonesa y en cautivar a los cinco sentidos de los seres humanos.

Algunos de los conceptos que más trata Kenya Hara en el libro son:

  • Exformation: es todo lo que no decimos pero que está en nuestras mentes. Aquello que sentimos pero que no decimos. Lo que NO conocemos es lo que más atrae a la mente humana. «La única sabidura verdadera es saber que no sabemos nada» – Sócrates.
  • Haptic: agradable en especial al sentido del tacto y también a todos los sentidos. Un objeto o una experiencia «haptic», es aquella que despierta a los cinco sentidos con fuerza cautivadora.
  • Sense-driven: diseñar para evocar todos los sentidos.
  • Senseware: objetos que sentimos. Los humanos, nuestra civilización, la tecnología, desde los utensilios del paleolítico hasta Internet, son herramientas que nos hacen avanzar, que nos hacen humanos.
  • Information architecture: la mente existe en todos los lugares de nuestro cuerpo.
  • Emptiness: en el sentido budista, en el que «mu» 無 (La nada) es diferente de «ku» 空 (El vacío). El «ku» es una descripción de la condición en la que algo debería existir pero no existe.

Sobre la tecnología y sus efectos en nuestras habilidades

En algún pasaje del libro Kenya Hara es algo pesimista con los efectos secundarios de el gran avance tecnológico que hemos vivido durante las últimas décadas, haciendo que los humanos seamos más torpes a la hora de utilizar nuestros cinco sentidos, haciendo que vayamos perdiendo sensibilidad para apreciar la belleza de lo que nos rodea. Hace 100 años todos los japoneses tenían que aprender en la escuela a trazar diez líneas entre dos líneas de un milímetro (Lo acabo de probar, ¡es imposible! ), algo que formaba parte de las lecciones de caligrafía para poder escribir kanji correctamente.

«Leonardo da Vinci creó unos cuadros magníficos. No hay nadie hoy en día que pueda pintar como él. Debemos creer que este hecho se debe a una pérdida de la sensibilidad y sabiduría que parece tan obvia en su obra. Lo mismo podemos decir de la habilidad para pelar manzanas o escribir cartas a mano. Las percepciones sensoriales necesarias para ejecutar este tipo de tareas «artesanales» ha empezado a desvanecerse»

«Leonardo da Vinci created magnificent paintings. There is absolutely no one today who can paint this way. We must believe that this fact is due to the loss of sensitivity and wisdom so obvious in his work. The same can be said of the skills of skinning apples or writing letters by hand. The necessary sensory perceptions and receptivity have begun to face away. »

Sobre el color blanco

Si habéis entrado alguna vez en una tienda de MUJI, os habréis percatado que apenas hay colores en sus productos, casi todo es blanco. Los colores que hay son los naturales de cada material, si es una silla, la dejan con el color de la madera. Cuando no es necesario utilizar un color con un propósito concreto , Kenya Hara y su equipo de diseñadores casi siempre optan por el color blanco. «Los colores artificiales son feos. Si no hay una razón particular para usar colores, no los uso. Si no tengo una consciencia clara de su función, si no tengo clara la emoción que quiero evocar no uso colores.»

Si mezclamos todos los colores de la luz tenemos el blanco, es una síntesis de todos los colores y a la vez la falta de color. El blanco es un color del que el color ha escapado. Es un color que escapa el color, es especial.

El kanji de blanco 白 es el carácter que se usaba en la antigüedad para «calavera». En aquellos tiempos, una calavera era una de las cosas más blancas que se podían encontrar en la naturaleza.

Cuando Kenya Hara quiere utilizar colores utiliza un libro que se llama «Traditional Japanese colors». Es un libro de colores que se lleva utilizando en Japón desde hace siglos, recopila miles de colores, dándole un nombre particular a cada uno de ellos. Siempre que veo este libro, me impresiona el nivel de detalle al que fueron capaces de llegar para nombrar a cada uno de esos miles de colores cuando mis ojos son incapaces de diferenciar muchos de ellos.

«Traditional Japanese colors» compila los nombres de los colores tradicionales de Japón. No está diseñado para organizar colores, está hecho para poder reconocer fácilmente y de forma natural las características del color y evocar imágenes, percepciones sensoriales y emociones. Es un libro que se ha usado en Japón desde la era Heian»

«Traditional Japanese colors.» compiled from the names of the tradional colors of Japan. It is not designed for organizing colors, it is made to easily and naturally recognize the characters of the color and to lightly evoke images, and sensory perceptions and emotions. This book has been used in Japan since the Heian period.

Kenya Hara

Kenya Hara
Un salero de MUJI. Blanco y simple.

Sobre Tokio

Tokio es una ciudad llena de curiosidad, una ciudad que quiere aprender constantemente del resto del planeta, es una de las mil razones por las que vivo aquí. Según Kenya Hara, «Tokio es la ciudad con más pasión del mundo en coleccionar información sobre otras culturas. A la vez, los tokiotas somos conscientes en todo momento que no somos el centro del mundo. Los tokiotas no intentan entender el mundo basándose en sus propios valores, intentan entender otras culturas reflejándose en ellas en sus propios contextos. Esta forma de pensar es producto, en parte, de las amargas circunstancias en las que se tuvo que modernizar Japón como país después de la guerra».

Me encantó este mapa rotado 90 grados, en el que Japón queda debajo del todo, siendo influenciado por todas las culturas que quedan por encima de él:

Kenya Hara

Sobre diseñar

Hara pone énfasis en la importancia de la simplicidad, del vacío (En el sentido budista), de crear sensaciones que sean capturadas por todo el cuerpo humano, de agregar todas esas percepciones y crear una experiencia única basada en las memorias del usuario.

Kenya Hara
La arquitectura de la información de un buen diseño según Hara.

Kenya Hara
La mente, en sentido figurado, está en todo nuestro cuerpo.

Kenya Hara
Según Hara, el vacío, lo podemos capturar.

«Hay un número ilimitado de formas de pensar y percibir. Diseñar, es aplicar fenómenos y comunicar la esencia de esas formas innumerables de pensar y percibir de forma intencional. »

«The are unlimited number of ways of thinking and perceiving. In my understanding, to design is to intentionally apply to ordinary object, phenomena and communication the essence of these innumerable ways of thinking and perceiving.

Muchas de las tradiciones japoneses, como por ejemplo la ceremonia del té son austeras, pero a la vez elegante y delicadas. Buscan el «sabi» y juegan con el «ma» (Espacio negativo). Por ejemplo, en un jardín zen, lo importante es el espacio vacío que queda entre las rocas. O en el Ikebana, donde el espacio que queda entre cada flor es de vital importancia.

MUJI, la empresa que representa Kenya Hara intenta crear productos con diseños en los que los usuarios digan «Simplemente, tengo que tener esto» en vez de «Esto es lo que realmente quiero» (El marketing Estadounidense se suele centrar en este objetivo)

La creatividad es descubrir la pregunta que nunca se ha preguntado

Creativity is to discover a question that has never been asked.

Kenya Hara ama Japón y al mundo en general. Pero también es crítico con los puntos débiles de su cultura:

Los japoneses son conocidos por percepción, por su buen gusto estético. Pero también diría que son incapaces de ver lo feo. ¿Cómo puede ser esto? Tenemos una habilidad especial para centrarnos en lo que está delante de nuestros ojos. Tendemos a ignorar lo que no forma parte de nuestra perspectiva personal. Nosotros ignoramos que nuestras ciudades son un auténticos caos, llenas de arquitectura fea y de señales repugnantes. Nos encontramos con una situación en la que un japonés abre un bento precioso en una sala de conferencias horrenda o en una fea acera atestada de viandantes.

While we Japanese are known for an aesthetic sense, I would say we also have an incapacity to see ugliness. How come?
We have a special ability to focus fully on what’s right in front of our eyes. We tend to ignore what is not an integral part of our personal perspective. We ignore that our cities are a chaotic mess, filled with ugly architecture and nasty signage. And so you have the situation where a Japanese worker will open a beautiful bento box in a stale conference room or on a horrendous, crowded sidewalk. Seguir leyendo -> Beauty and the Bento Box

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara

Kenya Hara
Todas estas fotos son de Hara Institute.

Una de las Moleskines de Kenya Hara:

Y para terminar una charla de Kenya Hara cuando estuvo de visita en Google:

Be bamboo my friend

Bruce Lee dijo: «Be water my friend», este fin de semana Garr Reynolds en su presentación en TEDxTokyo dijo: «Be bamboo my friend». En esa frase, Garr resume varias de las lecciones que le ha enseñado el pueblo japonés usando como metáfora el bambú: lo que parece débil es a veces lo más fuerte, no tienes que ser grande para ser fuerte, dóblate pero no te rompas, crea unos cimientos-raíces firmes pero a la vez se flexible, tómatelo con la calma, tienes que estar siempre preparado, encuentra sabiduría en el vacío, comprometete a crecer y renovarte contínuamente (Incluso una caña de bambú de 20 metros puede crecer otro metro más), expresa tus habilidades a través de la simplicidad, usa todo tu poder para volver a la carga, si te caes 7 veces levántate ocho. En resumen: se flexible, resistente, adaptable y capaz de recuperarte con más fuerza que nunca, como el bambú.

Todas las mañanas, de camino al trabajo paso por una zona de bambús, a partir de ahora cada vez que pase por aquí me acordaré de las palabras de Garr:

Be like bamboo my friend

Aquí tenéis la fabulosa presentación completa de Garr:

«Be bamboo my friend»

Hansei – 反省

El hansei (反省) es uno de los conceptos de la cultura japonesa que más me ha costado entender en profundidad y creo que todavía me falta para realmente comprender y convivir con él como hacen los japoneses prácticamente desde que empieza su educación. Han (反) significa «cambio», «darle la vuelta a algo», «ver algo de forma diferente», y Sei (省) significa «revisar», «autoexaminarse». La traducción típica de la palabra completa hansei (反省) suele ser «reflexión» o «introspección». Todos los humanos practicamos el hansei en mayor o menor medida, veamos de qué forma lo aplica Japón en su sociedad.

La primera vez que tuve consciencia de la existencia de esta palabra fue cuando nuestro jefe nos convocó a una hansei-kai, una reunión para «hacer hansei». Busqué en el diccionario la palabra hansei, pero con el significado literal realmente no terminé de entender que iba a pasar en la supuesta reunión de «introspección».

La reunión empezó con caras largas. El jefe nos sermoneó diciéndonos que el fallo que tuvimos hace dos días fue muy grave y que no podía volver a pasar. Cuando soltó esto empecé a entender lo de la «reflexión» e «instrospección» del hansei. El caso es que, mi mentalidad «española», me hizo pensar «Si todos sabemos que fue una irresponsabilidad de Tanaka-san la que hizo caer todos los sistemas de producción, el que tiene que reflexionar sobre lo sucedido es Tanaka-san y no nosotros». Simplemente lo pensé pero no dije nada, seguramente los demás también pensaron lo mismo y también se callaron. Tanaka-san estaba sentado en una esquina de la mesa con la mirada caída, también en silencio y escuchando el sermón del jefe. Cuando terminó, el jefe nos preguntó a cada uno porqué pensábamos que habíamos fallado y qué medidas debíamos tomar para que no volviera a suceder. Todos respondimos sin mencionar a Tanaka-san, hablando sobre todo de los cambios que podríamos introducir en los procesos en los que estamos implicados todo el equipo para mejorar el control de calidad. Cuando le tocó el turno a Tanaka-san, se disculpó brevemente con un simple sumimasen asumiendo su responsabilidad y a continuación explicó en qué había fallado él y que medidas iba a tomar él para que no volviera a ocurrir. Al final de la reunión, el jefe recopiló las lecciones aprendidas en la pizarra y nos dijo que nos mandaría un email con las conclusiones y cambios que deberíamos introducir en nuestra forma de trabajo en grupo. Más tarde, nuestro jefe explicó lo ocurrido al presidente, asumió él toda la responsabilidad del fallo en nuestro equipo (Sin mencionar a Tanaka-san en ningún momento). El señor Tanaka-san nunca volvió a cometer el mismo fallo y ninguno de nosotros tampoco, gracias a la reunión de hansei-introspección-reflexión mejoramos como equipo.

Yo aprendí algo más sobre el concepto de hansei. El objetivo no era que se disculpara Tanaka-san, el objetivo tampoco era «echarle la culpa a Tanaka-san», el objetivo principal de la reunión era mejorar todos juntos, hacer kaizen. Nuestra mentalidad occidental, ante una situación similar, seguramente (Quizás generalizando demasiado) el equipo tendería a echarle la culpa de Tanaka-san y según el carácter de Tanaka-san, quizás le echaría la culpa a otro (Seguramente al que peor le caiga). Seguramente subiría la tensión en las relaciones del grupo hasta que se olvidara la sucedido o hasta que volviera a suceder lo mismo.

En nuestras culturas, influenciadas por la tradicción cristiana, tenemos inculcado desde pequeños, las ideas de culpa y pecado. Cuando hacemos algo mal, cuando nos equivocamos, el sentimiento de culpa nos atormenta y a veces no lo queremos aceptar. En cambio, Japón es una sociedad en la que el mayor temor no es la culpa, sino la vergüenza. Tanaka-san sintió vergüenza por haberle fallado al grupo, nosotros como equipo también sentimos vergüenza por haberle fallado al jefe, y el jefe sintió vergüenza por habernos fallado y por haberle fallado a la empresa.

Todos los humanos nos equivocamos, pero según nuestra personalidad y según la cultura en la que nos hemos educado nuestra primera reacción es diferente. La primera reacción de los japoneses suele ser, un profundo sentimiento vergüenza. Este sentimiento de vergüenza inicial es manejado a continuación a través de hansei, reflexión, instrospección sobre lo ocurrido, siendo plenamente consciente de lo ocurrido y compartiendo la equivocación con su grupo (Sociedad colectivista). En otras culturas lo primero que sentimos es culpa y a continuación intentamos hacer todo lo posible por ocultar nuestro fallo, para que se entere el mínimo posible de personas, intentamos «esconder la mierda, ya sea nuestra o de nuestro grupo, o incluso echarle la mierda al de al lado».

Al principio, yo no terminé de entender la profundidad del hansei, pensaba que simplemente consistía en responsabilizarse y reflexionar dándole vueltas a lo sucedido viéndolo desde muchas perspectivas. Pero realmente va más allá de la reflexión, se acerca más a la introspección y el «conocimiento de uno mismo» (Self-awareness, un concepto budista). Para conseguir «conocerse mejor a uno mismo», después de sentir vergüenza, el proceso de hansei se podría dividir en tres fases:

  • 1.- Reflexión, introspección, responsabilizarse.
  • 2.- Reconocer que hay un problema. Indentificar el origen de las diferencias entre lo que se deseaba conseguir y lo que realmente se ha conseguido.
  • 3.- Comprometerse a realizar una serie de cambios para mejorar.

Estos pasos se pueden aplicar tanto a nivel de grupo como a nivel individual. A los niños japoneses cuando hacen algo incorrecto se les regaña diciendo hansei shinasai «反省しなさい» (¡Haz hansei!). Sólo con decir eso, los niños/as ya saben en el subconsciente que deben responsabilizarse, reconocer, explicar el problema y que deben cambiar en el futuro para no volver a cometer el mismo error. No es cuestión de castigar al niño y hacerle sentir culpable, es cuestión de hacerle ver que nadie es perfecto y que siempre podemos mejorar como personas si nos lo proponemos.

Poco a poco he empezado a entender que el hansei está siempre presente, incluso cuando no hemos cometido ningún fallo. Siento que mi jefe nunca está contento del todo, siempre espera más de nosotros como equipo, siempre espera más de mi. Siempre que me alaba, lo siguiente que hace es «criticarme de forma constructiva». Me dice algo así: «Héctor, muy bien, gracias por tus esfuerzos las últimas semanas. Pero, ¿cómo lo podrías hacer mejor la próxima vez?». No es que esté enfadado, lo que quiere es conseguir que mejoremos, que seamos mejores personas, que seamos mejor equipo, que seamos mejor empresa, que seamos un Japón mejor. ¿No os recuerda un poco a películas de samuráis y mangas como Naruto o Dragon Ball en el senpai-sensei-maestro siempre exige más a sus discípulos, incluso cuando estos ya les han superado?

Seguramente al principio, cuando todavía estaba con el chip 100% español, me tocaba un poco las narices que nadie se mostrara contento del todo incluso cuando las cosas iban excepcionalmente. Ahora creo que me he acostumbrado, mis jefes están contentos en su interior pero se lo guardan, me dicen lo que me tienen que decir simplemente porque quieren más de mi y de mis compañeros.

Aunque hayamos cumplido con todas las expectativas, aunque las hayamos superado, seguramente lo podríamos haber hecho incluso mejor. A nivel de trabajo siento que nunca nadie está realmente satisfecho, la forma de actuar es bastante parecida cuando las cosas van bien y cuando las cosas van mal. Siempre estamos en un proceso contínuo de mejora. Si en una empresa americana se celebra con champagne cuando en un proyecto se han superado las expectativas, en una empresa japonesa también se celebra pero en muchas ocasiones también se reunirían para analizar cómo se podría haber hecho incluso mejor. Toyota es una de las empresas más rigurosas aplicando hansei. Siempre están haciendo reuniones hansei-kai ya sea porque las cosas van bien o las cosas van mal. Están contínuamente reflexionando sobre sus procesos e intentando analizar qué se puede mejorar, en Toyota dicen «No tener problemas, es un problema».

En occidente nos gusta fardar enseñando lo que hemos hecho bien. En Japón, aunque también se celebran las cosas bien hechas, se intenta casi siempre no destacar mucho y ser humildes. En occidente esperamos que nos recompensen ante un buen trabajo, ante algo bien hecho, en Japón esperas a que te digan o a que te pregunten cómo lo podrías haber hecho incluso mejor.

La experiencia es el mejor maestro, si no aprendemos de la experiencia estamos avanzando en vano. El proceso de hansei ayuda a mejorar, a aprender, a sacarle el máximo jugo a eso que llamamos «experiencia». He aprendido muchas cosas del hansei japonés, aplicándolo a mi tanto a vida personal como a mi vida laboral. Pero todavía me queda mucho camino para entenderlo plenamente, por ejemplo, aunque no sé si importa mucho, sigo sintiendo más culpa que vergüenza cuando soy yo el responsable de que algo no se realice según las expectativas del grupo.

El objetivo final del hansei es el cambio a mejor a través de un proceso de introspección, aprender más sobre uno mismo, aprender a ser mejores personas y una sociedad mejor. Ahora mismo, después del terremoto del mes pasado, Japón está viviendo un proceso de hansei a nivel nacional: gobierno, constructoras, arquitectos, TEPCO y todos ciudadanos en general. Todo Japón está viviendo el mayor hansei desde el final de la guerra.

El dragón que asciende y el dragón de desciende – 昇り龍・降り龍

En uno de los templos de Nikko el techo está lleno dragones, unos llevan una bola en una de las garras y otros no.

What my eyes saw in Japan during September 2010

Los que no tienen una bola, son los que ascienden (Nobori Ryu – 昇り龍), son los que vuelven al cielo. Los que tienen una bola en una de las garras, dice la leyenda que son mucho más poderosos. La bola, que consiguieron en el cielo, les da permiso para poder entrar en el mundo de los seres humanos, son los dragones que descienden (Kudari Ryu- 降り龍).

Esa bola que llevan los dragones que desciendien se llaman «zuitama» 瑞玉, bola de la buena fortuna, o quizás «bola de dragón» 😉 También dice la leyenda que las bolas «zuitama» ( 瑞玉 ) pueden traer buena fortuna a los humanos y también hacer realidad sus deseos.

Asu no shinwa de Taro Okamoto – 明日の神話

Taro Okamoto es uno de los artistas japoneses más importantes del siglo XX. Gran parte de su obra está en museos japoneses y también al aire libre, como por ejemplo la Torre del Sol. «El mito de mañana» (Asu no shinwa – 明日の神話) es una de sus obras más importantes, representa el la caída de la bomba atómica en Hiroshima. Es su cuadro más grande, mide 30 metros de largo, pero por alguna razón extraña resulta que se extravió durante más de 25 años. Al final fue encontrado en un almacén y fue expuesto en la estación de Shibuya desde finales del 2008.

Lo podéis ver en el pasillo que va desde la zona de las líneas de JR a las líneas de Inokashira en la estación de Shibuya:

Taro okamoto

Taro okamoto

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