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Otros edificios de empresas de tecnología en Japón:
En Japón hay una gran competencia entre las compañías de bebidas, esto hace que aparezcan nuevas bebidas raras prácticamente cada mes. Una de las últimas novedades es el Bubble Man II y también la Pepsi NEX.

Alberto, amigo que conocí en mi época del CERN y que ahora mismo está contruyendo satélites para la ESA me acaba de enviar esta foto después de ver la entrada sobre el molino.
Llevo diez minutos sin parar de reir 🙂
El año pasado hablé sobre el fenómeno del Hanami en Japón. El «hanami» consiste en reunirse con los amigos o colegas de empresa para irse de a comer sushi y beber sake debajo de un cerezo en flor. Este este año fuimos de Hanami más de 500 personas de mi empresa al parque de Yoyogi.

Como es de noche no se ven muchos cerezos en flor, pero lo importante son otras cosas.
Al coincidir con el comienzo del año fiscal se suelen seguir una serie de ceremonias para que la suerte nos acompañe, los dioses estén con nosotros y la empresa no se vaya a la porra. Una de esas ceremonias es la Kagamiwari 鏡割り, en la que se rompe un barril lleno de nihonshuu y luego todos beben un poco usando vasos de madera con forma cúbica.

Efectuando el kagamiwari, haciendo que los dioses ayuden a nuestra empresa para que todo vaya bien. En el centro el presidente de DG y el presidente de .

Vasos para beber el nihonshuu del Kagamiwari.

Sato-san al final de la fiesta.
El otro día en la KddTokyota comentamos que uno de los grandes «shocks» al volver a España después de estar largo tiempo en Japón, es que aquí te acostumbras a que te traten como a un rey y en Europa/USA la gente pasa totalmente tí.
Hace unos días fui a una oficina de correos y faltaban diez minutos para que abrieran. Me senté en un escalón en la entrada, los trabajadores estaban preparando las oficinas para abrir pero al cabo de dos minutos noté que cinco de ellos estaban mirándome y hablando entre ellos. De repente sale uno de ellos, hace una reverencia, me da la bienvenida, apunta hacia el papel que llevaba en la mano y me dice que con el papel que llevo como es un envío especial puedo pasar a la oficina 24h. Yo no tenía ni idea de que llevaba un papel especial en las manos pero ellos desde dentro de las oficinas se preocuparon por mi, miraron desde lejos para comprobar qué llevaba y al ver que podía usar la oficina 24h decidieron ayudarme. Me acompañaron hasta la oficina en una puerta trasera, me ayudaron hasta que obtuve mi paquete. A continuación me acompañan hasta la puerta, reverencia, y despedida.
Estas tipo de cosas te pueden pasan cada día en Japón, no quiero ni comentar mis aventuras y desventuras en las oficinas de correos españolas. ¿Soy yo, o es un clásico encontrarse con el cartelito de «vuelvo en 15 minutos»?