Japón es un lugar que alimenta mi curiosidad. Ya llevo más de 22 años aquí, pero sigo sorprendiéndome y aprendiendo cada día.
Hoy un taxista me pidió permiso para ponerse gafas de sol. Esto es lo que me dijo exactamente: “Mis disculpas, pero el sol me está cegando, y creo que es mejor si me pongo gafas de sol. ¿Te parece bien si me pongo las gafas de sol aunque ya haya puesto en marcha el coche y estemos a medio camino hacia tu destino?”. Sorprendido ante la pregunta, yo le dije que se podía poner las gafas de sol y para mis adentros me dije «¡No hace falta que me pidas permiso!».
Observé cómo condujo pacientemente hasta llegar a un semáforo donde sacó las gafas de la guantera y se las puso. ¿Me pidió permiso porque consideraba peligroso quitar una mano del volante para alcanzar las gafas? ¿O quizás le resultó descortés ocultar sus ojos?
Aunque esto de las gafas es la primera vez que me ocurre, sí que son muchos los taxistas que te preguntan si deseas cambiar la temperatura del aire acondicionado o la música en el interior del coche. Es parte de la cultura del omotenashi (hacer todo lo posible para que el cliente esté a gusto).
¿Por qué creéis que me pidió permiso para ponerse las gafas e sol?
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Por lo que aprecio en el relato, me imagino pidió el permiso de ponerse los lentes de sol, por el hecho de quitar la mano al volante, ya que se espero llegar al semáforo y comentas que te indico que ya había puesto en marcha el coche… una pregunta relacionada, ¿ya te ha tocado subir a un taxi y el chofer ya traiga los lentes del sol puestos?