De vuelta a la “Vieja” Europa

Ya estoy de vuelta en casa después de un largo viaje pasando dos noches en Bruselas. Muchas gracias a todos por vuestros comentarios en el post anterior.

Paso a contaros qué cosas me llamaron la atención al volver después de tanto tiempo, son pequeños detalles que me hicieron ver que había estado viviendo en un lugar totalmente diferente. En cierta forma me sentí como si volviera al pasado varios años.

Japón
Para ir desde el aeropuerto de Bruselas hasta el hotel en el centro tuvimos que ir en tren. No había ni siquiera máquina para sacar los tíquets de forma automática así que tienes que esperar unos minutos haciendo cola, además la máquina que tienen en las taquillas para imprimir los tiquets tardaba unos 10 segundos en generar cada tíquet. Si comparamos esto, con las decenas de máquinas automáticas que hay en cada estación de tren japonesa, que el tiempo que tardan las máquinas japonesas en darte el tíquet y el cambio os puedo asegurar que es de menos de 1 segundo, es realmente triste ver que en el aeropuerto de nuestra «Capital Europea» funcionamos con tecnología del pleistoceno.

Europa
Una vez conseguimos llegar al andén, vemos que no hay casi indicaciones y todas ellas son papeles pegados en la pared, no hay ninguna indicación electrónica, además el tren está todo pintado con graffitis. Pero lo peor es que tenemos que esperar 23 minutos hasta que salga el primer tren hacia el centro de la ciudad. ¡23 minutos! y además el tren está muy mal diseñado para meter maletas grandes con lo que el tren se llena a tope y la gente no puede casi ni sentarse.
Precio del billete:2.4 euros.
Distancia a recorrer:10 km.

Japón
En japón según la línea de tren, pero normalmente en las grandes ciudades casi todas las líneas suelen tener trenes cada 5 minutos de media, hay líneas que incluso tienen trenes cada 2 minutos . También en muchas líneas de tren (por ejemplo las que van al aeropuerto, o las que conectan ciudades) puedes reservar una plaza en unos vagones especiales donde te puedes sentar en unos cómodos asientos y tienes espacio para colocar maletas.
Precio del billete (Usando línea Narita Express): 22 euros.
Distancia a recorrer (Desde Narita hasta Shinjuku): 90 km.

Europa
Al fin logramos salir del aeropuerto y vamos viendo pasar estaciones con un aspecto totalmente descuidado y llenas de basura por los suelos. Además el tren da la sensación de no sobrepasar los 60km/h. Al cabo de tres estaciones, el tren se queda parado durante varios minutos hasta que nos anuncian que «se ha roto el motor!!!» y tenemos que salir. Lo peor es que nadie nos informa sobre otras formas de llegar a la estación central y nadie pide perdón por las molestias causadas. Y es un putadón tener que cambiar otra vez 40 kilos de maletas a otro tren que llevamos cada uno después de un viaje en avión cruzando medio mundo. Conseguimos cambiar a otro tren y llegamos con exito a la estación central después de 95 minutos de viaje.

Japón
Después de un año en Japón nunca he visto que se rompiera ningún tren. Los únicos retrasos que he tenido en un año usando trenes prácticamente cada día han sido por culpa de un par de terremotos bastante fuertes. En esas dos ocasiones siempre tuvimos información sobre el estado actual y por megafonía se disculpaban cada 2 minutos por las molestias incluso sabiendo que no es culpa suya. Para ir desde el centro de Tokyo (Shinjuku) hasta el aeropuerto de Narita el tiempo previsto es de 82 minutos y tardamos exactamente 82 minutos. Por ejemplo el retraso medio en los últimos 25 años en las líneas Shinkansen es de 17 segundos.

En resumen
Japón: 90 km, 82 minutos, 22 euros.
Europa: 10 km, 95 minutos, 2.4 euros.

El precio en Japón es 9 veces superior pero también la distancia recorrida es 9 veces mayor.

Todo esto se podría soportar porque no siempre se van a romper los trenes, pero el colmo de los colmos es que a uno nuestros compañeros le robaron el ordenador portátil en la estación de tren. En Japón en una ocasión otro de nuestros compañeros se olvidó del portátil en el tren, al cabo de dos horas llamó a la compañía de tren y lo pudo recuperar sin ningún problema.

Pues eso, pequeños detalles…

El tamaño de Japón

Los japoneses suelen pensar que viven en un país pequeño e insignificante (en cuanto a la extensión) pero si vemos los datos reales en términos de superficie Japón no es tan tan pequeño.

Francia 552.000 km^2
España 506.000 km^2
Suecia 450.000 km^2
Japón 377.000 km^2
Alemania 357.000 km^2
Finlandia 338.000 km^2

La impresión de que Japón es pequeño se daba quizás a la situación en el mapa, al este el enorme océano pacífico, al oeste China y Rusia. Si pusieramos Japón en el mapa de Europa sería uno de los países más grandes.

En todo caso, Japón es un país compuesto por muchas islas y zonas montañosas poco habitables, por lo que la superfície útil no es muy extensa.

Lo siento / Perdón – Sumimasen (すみません)

Los japoneses suelen pedir perdón por cualquier tontería y en cualquier momento. En el idioma japonés hay decenas formas para pedir perdón, la más conocida es «Sumimasen» («Perdón/Lo siento»). Pero el sentido de «Sumimasen» no es exactamente el mismo que «Perdón» para nosotros. Nosotros usamos «Perdón» normalmente para indicar que lo sentimos por algo que nosotros hemos hecho mal. En el caso de «Sumimasen» se usa para relajar la tensión en una conversación, es como un indicador de que estás entendiendo los sentimientos de la otra persona. El sentido de «Sumimasen» en japonés es más parecido al que vemos por ejemplo cuando decimos «Lo siento mucho la muerte de tu perro», no es nuestra culpa que el perro muera pero de esta forma estamos dando a entender que entendemos los sentimientos de la otra persona.

Para que os hagáis una idea de las proporciones del fenómeno el otro día conté 23 «sumimasen» en una conversación de 1 minuto.

Relaciones sociales en Japón

Supongamos por un lado que 5 japoneses/as se acaban de encontrar por primera vez, y por otro lado 5 españoles/as se acaban de encontrar por primera vez.

Los 5 japoneses
Lo primero que harán será intercambiar su tarjeta personal (Meishi) y hacer varias reverencias. A continuación explicarán en que empresa trabajan y que rango ocupan. De esta forma al cabo de cinco minutos todo el grupo sabrá quien es el más experimentado y quien es el de menor rango. A partir de ese momento todos lo tendrán en cuenta para poder hablar de forma diferente según a la persona a la que se dirijan. Hablarán lentamente, con largas pausas y asegurandose de que todos estén de acuerdo con lo que están diciendo. En la conversación es casi imposible escuchar la palabra «No». Raramente discutirán, siempre harán todo lo posible para estar todos de acuerdo (Mucha gente considera que este es uno de los puntos por los que la sociedad japonesa es muy hipócrita). Se escuchan muchas disculpas cada dos por tres por tonterías. La gente mantiene la distancia y hablan sin mover las manos, además no se reirán y si lo hacen lo harán de forma disimulada.

Los 5 españoles
Se darán la mano nada más empezar la conversación. Se escuchará la palabra «No» tantas veces o más que la palabra «Sí». En vez de respetar los «rangos» al cabo de un rato un chaval de 25 años llamará a alguién de 40 años por su nombre de pila. La gente empezará a dar golpes en los hombros a su compañero para reforzar la idea que está proponiendo. Hablarán alto y mucho, además remarcarán cada idea moviendo las manos. Muy probablemente al cabo de un rato todos estén participando en una interesante discusión hablando casi a gritos pero «de buen rollo».

La verdad es que si uno no está acostumbrado es bastante incomodo meterse en una conversación de Japoneses. Muchas veces reina el silencio y nadie sabe que decir, esto a mi me incomoda y a otros «gaijin» (extranjeros) también, pero parece ser que estos silencios son parte de la conversación que usan los japoneses para «pensar»!!! Este es un patrón que suele darse en las reuniones de las compañías japonesas, reina el silencio durante 30 segundos y luego alguien empieza a hablar, ¡estaban pensando! Otro problema que tengo es que no se como terminar una conversación, normalmente se quedan en silencio al final, pero no sabes si es un silencio para continuar o un silencio para terminar.

Relación Hombre-Mujer en Japón

Durante la historia la relación entre hombres y mujeres en Japón ha cambiado según la época. En la antigüedad las mujeres y los hombres tenían los mismos derechos en cuanto a la sucesión dentro de la familia e había tanto mujeres como hombres líderes.

A partir del período Nara (646-794) los hombres empezaron a tener más poder dentro de la aristocracia y al cabo de los años las mujeres empezaron a perder el derecho a la sucesión dentro de las familias.

Durante la misma época se desarrolló el sistema de organización conocido como ie 家, concepto que se suele traducir como casa pero que tiene un sentido mucho más amplio que yo lo traduciría como clan. El sistema ie crea toda una jerarquía dentro de las familias desde los sirvientes hasta el gran jefe que normalmente sería el padre. Dentro de este sistema el primer hijo era el que tenía derecho a la herencia y el que sería el nuevo jefe del sistema ie. El rol de la mujer se limitaba a tener hijos y crear enlaces entre varios ies casándose con líderes de otras familias.

A partir de la época Edo (1603-1868) y con la entrada del Confucionismo, las mujeres quedaron aun más apartadas del sistema. Según el confucionismo “Las mujeres dentro de casa y los hombres fuera de casa”. Esta forma de pensar caló mucho en los japoneses y aun persiste de alguna forma en la sociedad actual japonesa.

A partir de la era Meiji (1868-1912) empezaron a entrar ideas occidentales, cambió el sistema educativo pero aun así la idea era crear mujeres que sean buenas madres y nada más. El cambio final vino con el final de la segunda guerra mundial cuando se escribió la nueva constitución que garantiza los mismos derechos a los hombres y a las mujeres.

Aun así hoy en día el status social de las mujeres en Japón comparado con otros países desarrollados es bastante bajo. En parte se debe a que en las mentes de los japoneses persisten muchas ideas desde la era Edo y la influencia del Confucionismo. Incluso el lenguaje japonés refleja algunas de éstas ideas. Veamos algunos ejemplos sencillos:

Idioma

Otro tema interesante son los dos tipos de matrimonio que se dan en Japón. Los matrimonios concertados omiai, y los matrimonios por amor. Como hemos comentado antes los matrimonios concertados se han considerado tradicionalmente como lazos entre familias y no solo como una relación entre hombre y mujer. Antiguamente era muy común y todas las decisiones las tomaban los padres de ambas partes. Actualmente aun se siguen dando matrimonios omiai pero dando más libertad. Los padres simplemente preparan una cita para sus hijos y si la cosa cuaja, pues bien, y si no encajan pues nada, pero no suele haber mucha presión. Aun hoy en día 1 de cada 10 matrimonios son del tipo omiai.

Misogi – 禊

Una de las muchas religiones en Japón es el Shintoismo. Normalmente a la entrada de los templos Shinto suele haber una fuente de purificación. Según la tradición antes de pasar al templo y visitar a las deidades hay que purificarse echándose agua en ambas manos y enjuagándose la boca, este proceso es conocido como «Misogi». A mi personalmente lo que más me gusta es el diseño que suelen tener los cazos para recoger agua. Otros elementos purificadores en la religión Shinto son el fuego, la arena, la sal y el alcohol.

Fuente

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Mis padres «purificándose» y refrescándose después de un paseo a pleno sol.

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