Los japoneses son muy buenos copiando/inspirándose en ideas y adaptándolas a sus propios gustos y necesidades. En el caso de los «crepes» franceses, en Japón han ido evolucionando y se han convertido en una especie de dulces que se comen enrollados en forma de cucurucho como si de helados se tratasen. Seguramente fue algún empresario astuto al que se le ocurrió que se podrían vender más crepes si se pudieran comer sin necesidad de usar cuchillo y tenedor. Ahora mismo hay montones de puestos de crepes-cucurucho por todo Japón y también hay varias cadenas de tiendas de crepes controladas por empresas grandes. Por ejemplo, en Harajuku hay varios puestos de crepes concentrados en el área de Takeshita Street.

Esta foto última foto es de Photopassjapan












