Will Smith y Charlize Theron comiendo

Una de las cosas que más sorprenden de la televisión japonesa es que en cualquier programa aprovechan cualquier oportunidad para comerse algo. También hay programas dedicados exclusivamente a rodar a personas comiendo y ver las reacciones de los comensales. Lo curioso es que en este tipo de programas la comida ya suele estar hecha, no te enseñan la receta de cómo hacer el plato (Aunque la suelen poner en webs y libros). En España estamos acostumbrados a programas en los que te enseñan las recetas pero no ves a nadie comiéndose el plato terminado.

Uno de los programas de este tipo más populares es Smap Bistro, donde los cocineros son el grupo de música Smap. Suelen traer a famosetes, les hacen comer delante de las cámaras y al final tienen que elegir el menú (De entre dos) que más les gustó. En el programa de ayer tuvieron a Will Smith y Charlize Theron, que están en Japón promocionando su última película Hancock, aun sin entender inglés o japonés creo que el vídeo tiene bastante gracia:


No os perdáis el final, en el que sale un humorista-loco y a continuación sale Jodie Foster sin venir a cuento.

¡Y qué bien se lo pasan los actores de Hollywood en Japón, con tanta parida!

Problema

En Japón la sociedad, las empresas, las personas son en general mucho más perfeccionistas que en occidente. Ser más perfeccionista tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Hay países, empresas, procesos que funcionan mejor que otros. En Japón todo suele funcionar bien, no suele haber problemas. Y como la gente no está acostumbrada a que haya problemas gordos, viven todos en una especie de «mundo feliz», pero cuando los hay se monta el caos total. Los japoneses están acostumbrados a que los procesos funcionen siempre igual, o mejorando mediante kaizen, pero cuando surge un imprevisto son muy malos tomando medidas. En occidente puede que nuestros engranajes no funcionen tan «perfectamente» pero en general creo que sabemos hacer frente a imprevistos, a problemas, mucho mejor que los japoneses. Un ejemplo reciente de la poca competitividad de los japoneses para hacer frente a imprevistos es el caso del mono de Shibuya.

Hay gente que dice que la sociedad japonesa es como un hormiguero, donde todo funciona relativamente bien hasta que cae una piedra en la entrada del hormiguero. Todo va bien hasta que hay un problema inesperado.

Todos somos bastante sensibles a la palabra «problema», pero los japoneses aún lo son más. Por ejemplo, si estás en una aburrida reunión en una empresa japonesa, de esas que duran horas y horas y no se decide nada, la técnica para conseguir llamar la atención sobre algo que quieres solucionar consiste en soltar la palabra «mondai» (problema, 問題). En cuanto dices «problema» notarás que muchos de los asistentes a la reunión que se habían dormido se despertarán, otros que estaban tomando notas te mirarán con chispas en los ojos y los que estaban absortos con el laptop te mirarán con cara de interés. Pero también hay que tener cuidado con la forma de usar la palabra, hay que suavizar su uso con otras palabras en la frase, hay que decir algo así como «puede que tengamos un pequeño problema». Esta suavización es necesaria porque Japón es el país del chotto y decir «tenemos un problema» directamente sería demasiado fuerte.

Otra cosa que he notado es que les cuesta mucho medir la importancia de los problemas. Todo lo que sean «problemas» tienen prioridad máxima. Muchas veces ves como se dedican un montón de recursos en una empresa a solucionar un pequeño problema sin importancia real, y por culpa de ello quizás se retrasa la solución a un problema crítico para el negocio de la empresa. Lo de no saber poner prioridades a los problemas es algo que los japoneses tienden a caer no sólo en la empresa sino en la vida diaria. Problemas por los que nosotros no nos estresaríamos nada de nada, un japonés o una japonesa se estresa y preocupa mucho más de la cuenta.

Todo estas consideraciones son concernientes a problemas no esperados. En el caso de que los problemas sean esperados, los japoneses tienen muchos procesos ya preparados para solucionarlos. Por ejemplo, son expertos en tomar medidas cuando un tren se avería, cuando hay un tifón, o en general cuando se rompe algo que se suele romper. Todos esos problemas, ya no son realmente problemas, son parte del proceso.

Son buenos solucionando problemas que conocen pero malos afrontando nuevos problemas con rapidez y eficacia. Por ejemplo, hace poco hubo un escándalo porque unas escaleras mecánicas comenzaron a moverse en dirección inversa cuando había mucha gente y varios resultaron heridos. Todavía, después de varios meses están decidiendo cuál fue el problema y cómo solucionarlo. Hace unos años hubo un problema con una puerta giratoria en la que se enganchó una abuela y murió, hubo un escándalo porque se consideraba un problema muy gordo. Para evitarse problemas muchos decidieron dejar de usar puertas giratorias (Es lo que recomendó el gobierno), hoy en día apenas se ven puertas giratorias en Japón.

«¡Huston, tenemos un problema!»

Probabilidad de precipitación

En España estamos acostumbrados a que la predicción del tiempo de la que más nos podemos fiar es la de después de las noticias en TVE. Aunque al fin y al cabo todos los datos vienen de la misma institución. En Japón también tienen esa «mejor» fuente para informarse sobre el tiempo, ellos creen que la mejor predicción del tiempo es la que da Yahoo Japan, es a lo que están acostumbrados y en lo que confían. Si Yahoo dice que va a llover, ves a todo el mundo con paraguas por la mañana, si Yahoo dice que no llueve entonces no ves paraguas. Pero al igual que en España, al fin y al cabo todos los datos vienen de la misma institución.

Predicciión
La predicción de Yahoo es la más fiable para los japoneses.

Cuando llegué a Japón una de las cosas que más me llamaba la atención sobre las predicciones del tiempo aquí es que además de la temperatura máxima y mínima también le dan mucha importancia a otro dato, la probabilidad de precipitación. Le preguntas a un compañero si cree que va a llover mañana, y puede que te conteste directamente «40%» o «70%». Esas son las probabilidades de que mañana llueva a no, pero no te dice si va a llover mucho o poco. La Japan Weather Association lleva calculando este dato desde hace más de 30 años, fueron los primeros en hacerlo y últimamente lo están haciendo también en otros países (Por ejemplo España).

Predicciión
En España también se calculan las probabilidades de precipitación pero no es un dato del que hable la gente cada día.

No tengo claro que este dato de «probabilidad de precipitación» se haga popular en cualquier país, creo que su utilidad depende del lugar. En zonas donde llueve mucho durante pocos días al año lo veo poco útil. Japón es un país muy lluvioso, llueve un poco muchos días al año, hay épocas en las que no para de llover durante semanas y ver un 80% o un 90% en la predicción del tiempo te ayuda mucho a la hora de decidir si coger el paraguas o no. Además, es también un buen método para no fallar en la predicción del tiempo, porque ese porcentaje indica que puede que llueva o puede que no llueva. La decisión de salir de barbacoa un día con predicción de 30% queda en manos del televidente-usuariodeYahoo en vez de en manos de la agencia meteorológica. Un poco irónico, y a la vez un poco estresante, prefiero que decidan por mí si va a llover o no. La predicción del tiempo de esta semana en Tokyo tiene esta pinta, fijaos sobre todo en la última fila con los porcentajes:

Predicciión

Fijaos por ejemplo en el tiempo para el sábado día 30 (La segunda columna). ¡Hay un dibujito de un paraguas cerrado! La probabilidad de precipitación para ese día es de 60%, y con el paraguas cerrado y la nube, básicamente te están diciendo que ¡tú decides! Pero te avisamos de que la probabilidad es del 60%. La Agencia Estatal de Meteorología en España también empezó hace unos años a recolectar la «probabilidad de precipitación» y también lo muestran en la web:

Otra captura de uno de los mapas de Yahoo:

Predicciión

En esta otra captura ni siquiera dan las temperaturas máximas y mínimas, el único dato que te dan es la dichosa probabilidad, y encima es del 50%. Esta era la predicción para hoy, vi el 50%, lo dudé pero al final decidí llevarme el paraguas. Y fue una mala decisión porque he paseado el paraguas todo el día y no ha llovido, aun así la predicción que me dieron estuvo acertada, la decisión fue mía.

¿Cómo se calcula esta probabilidad de precipitación que quizás se convierta en un estándar internacional a la hora de dar el tiempo? Lo que se hace es almacenar una serie de parámetros (Presión atmosférica, temperatura, vientos etc) sobre cómo fue el tiempo determinado día en cierto lugar. También se almacena si ese día hubo alguna precipitación o no en ese lugar. Cuando tienes datos de bastantes días almacenados, el sistema lo que hace es buscar una serie de días en el pasado cuyos parámetros sean lo más parecidos a los parámetros del día del cual se quiere hacer la predicción. Por ejemplo, si el sistema busca en la base datos y encuentra 10 días que fueron parecidos a cómo va a ser mañana, y de esos 10 días en 8 de ellos llovió, entonces el dato de probabilidad de precipitación que harán público para mañana es de 80%.

Como podéis ver (si no os he liado con la explicación), puede ser que la probabilidad de precipitación sea 90% y que llueva cuatro gotas. Y también puede ser la probabilidad de precipitación sea de 10% y llueva a cántaros. Por otro lado, el porcentaje puede ser de 0% pero nunca puede ser 100%, ¿adivináis por qué?

¿Qué os parece este sistema de probabilidades de precipitación?

Por cierto, aquí también se habla del tiempo en los ascensores y en otros muchos lugares cuando no hay nada de que hablar. Debe ser algo común en todas las culturas del mundo, ¿o conocéis algún lugar donde no se hable del tiempo?

Tommy Lee Jones en Japón

Tommy Lee Jones es desde hace unos años la imagen de una marca de café en lata llamada Boss. Estos cafés en lata se suele vender en máquinas de bebidas y puedes elegir que te salga la lata caliente o fría.

El caso es que allá donde vaya siempre me topo con el careto aburrido de Tommy Lee Jones en anuncios que están por todos lados, Boss es la marca que más vende en cafés enlatados.

Tommy

Tommy

Yo no se quien tiene más cara de aburrido, Tommy Lee Jones en los anuncios de Boss o Bill Murray en Lost in Translation. El caso es que sí, lo de que vengan actores famosos de Hollywood a rodar anuncios a Japón al más puro estilo Lost in Translation es una realidad. De hecho, mi amigo Ignacio, un fotógrafo de primera, se topó el otro día con Tommy Lee Jones dando de comer a los bambies de Nara. Se le ve bastante más contento con los bambies que con las latas de café en los anuncios de Boss… y también más gordete 🙂

Tommy
Foto de Ignacio Izquierdo

Chabola japonesa

En el centro de Tokyo los homeless no tienen ni siquiera sitio donde montar chabolas, lo que hacen es vivir en cajas o pequeños tenderetes del tamaño de una tienda de campaña (Normalmente de color azul) en parques. Pero si te alejas lo suficiente del centro de Tokyo, te puedes encontrar chozas como esta:

chabola

Se pueden apreciar muchos detalles curiosos en esta versión más grande. Hay un gnomo, un buda, un oso, mi microondas, una botella de sake, una jaula, un ventilador…

No se porqué pero me recordó bastante a la casa rara.