Acabo de llegar desde Osaka viajando a más de 300 km en uno de los famosos trenes Shinkansen (Primera foto del post anterior). Es muy tarde aquí en Japón, pero vista la espectativa creada por el post anterior voy a desvelar cosas que desarrollaremos durante los próximos días. El primero en acertar mi destino fue Aitor (Que conste que no le dije nada), que resulta ser mi hermano y ha demostrado que me conoce muy bien 😉
Una de las pistas era una foto de Darth Vader, resulta que en Osaka hay una exposición IMPRESIONANTE sobre el mundo de Star Wars.

Star Wars
La última pista era sobre Blade Runner. Resulta que aunque la historia de Blade Runner se desarrolla en el Los Angeles 2019, el ambiente que recrea el director Ridley Scott está mucho más cercano al que se puede encontrar hoy en día en Osaka. Ninguna escena de Blade Runner se llegó a rodar en Osaka, pero algunas escenas de Black Rain (Otra pelícucla de Ridley Scott) sí que se rodaron en esta urbe. En definitiva, se trata de la ciudad Blade Runner por excelencia.
Ufff, que conste que me está costando mucho no escribir la frase que ya sabéis 😉 Pero un día de estos cae seguro.

Dragones y neón. Muy al estilo Blade Runner.

