Una señora compró un edificio viejo en Chiba. Dos de las plantas del edificio resultaron estar llenas de máquinas recreativas abandonadas. El novio de la nieta sacó estas fotos antes de limpiar el lugar.







Un Geek en Japón
El Rainbow Bridge (Puente arco iris) es un puente colgante de casi 800 metros que conecta el centro de Tokio con Odaiba. Lo más fácil es cruzarlo con la linea Yurikamome o en coche, pero si sois aventureros mola mazo cruzarlo a pata. Las vistas, sobre todo al atardecer, son espectaculares.
Desde la estación Shibaurafutou se llega en dos minutos caminando (hacia el sur) a la entrada para peatones del puente donde se puede elegir entre la ruta sur y la ruta norte. Por la ruta sur, con mucha suerte se puede ver el Monte Fuji al horizonte, nosotros como teníamos el día nublado elegimos la norte para tener mejores vistas al centro de Tokio.



Javi haciendo la segunda mitad de bajada en monopatín.










Fotos de trenes decorados con diversos motivos en varios lugares de Japón. ¿Qué personajes o series podéis reconocer?




















Fotos recopiladas por Pink Tentacle.
Anotaciones relacionadas
El chanpon (ちゃんぽん) es un bol de noodles típico de Nagasaki y originario de China. El caldo se hace con cerdo, pollo, marisco, verdura y manteca. Los noodles del chanpon son algo diferentes a los del ramen, por lo general son más delgados. Al igual que el ramen según la zona y según la época del año los ingredientes pueden variar algo.
Los restaurantes donde sirven chanpon suelen ser baratos, por unos quinientos yenes (3,6 euros) sales más que satisfecho.





Volviendo de Hasedera paramos en una estación de servicio en la autopista y nos encontramos con esta máquina de bolas de dragón de 200 yenes. Son Goku nunca lo tuvo tan fácil 😉

La leyenda cuenta que en el año 711 un monje llamado Tokudo mandó a dos de sus súbditos esculpir un par de estatuas de la diosa (bodhisattva) Kannon (観音) con once cabezas.

Ver detalle de la estatua Kannon de once cabezas
Una de ellas fue enviada al templo Hasedera en Nara y la otra fue colocada en un barco flotando en el mar cerca de Kamakura para ayudar a traer buena ventura a los habitantes de la zona. Años después, una tormenta llevó el barco hasta la playa de Nagai, a mitad de camino entre Kamakura y la península de Miura. Dice la leyenda, que el noble Fujiwara encontró la estatua en la arena playa y la llevó a una ladera en Kamakura donde fundó otro templo Hasedera 長谷寺 (Con el mismo nombre que el de Nara).
Este fin de semana estuve visitando el templo aprovechando el florecimiento de las hortensias (asijsai).



Al principio hay una zona ajardinada con Tourous, estanques y flores de loto. Al subir un poco las escaleras se encuentran las mil estatuas de Jizo, la deidad guardiana de los niños. Cada una de estas estatuillas representa un niño/a que abortó o que murió al nacer (mortinatos). Las familias que pierden hijos de esta forma pueden venir al templo y ofrecer añadir una estatua Jizo.




Arriba del todo hay dos edificios grandes, el Kannon-do (Hall principal) y el Amida-do (Hall secundario). Dentro del Amida-do hay una estatua de tres metros de un Buda Amida. Los Buda Amida son uno de los objetos más venerados por la secta Jodo budista. La leyenda dice que la estatua fue hecha para Minamoto, el fundador del shogunato de Kamakura.


Una de las grandes atracciones del templo en esta época del año es el la ladera de montaña que florece con hortensias justo detrás del hall principal.





La visita se suele terminar disfrutando de las vistas a la bahía de Kamakura. En primer plano se ven las playas de Yuigahama y Zaimokuza, en el horizonte se ve la bahía de Zushi y la cabo Ominesan adentrándose en las aguas donde dice la leyenda que flotaba una de las estatuas de once cabezas de la Kannon.

Si os gusta la historia de Kamakura, parte de la novela Shogun de James Clavell está ambientada en ella.
Cómo llegar: a dos minutos caminando desde la estación de Hase en Kamakura. Está de camino yendo al Buda y es ideal combinar ambas visitas el mismo día.