Muchas veces cuando vamos a otro país de viaje y nos gusta, solemos decir «es que allí es todo diferente». Esto es algo que se cumple aun más si cambiamos de continente, si caminamos por calles de una ciudad Europea lo más normal es que sepamos rápidamente que estamos en Europa, si nos teletransportan a una ciudad Asiática veremos el cambio radical en TODO. ¿Y que es ese TODO? Pues además de la gente, los edificios etc, para mi lo más interesante es fijarse en los pequeños detalles que hacen unos lugares diferentes de otros.
Por ejemplo, analicemos la siguiente foto sacada en una calle típica de Tokyo.

En concreto la foto es de una calle de Ogikubo.
Fijaos que es una calle peatonal pero está asfaltada, fijaos en las farolas, en los cables colgando por arriba, en la maceta que hay en la esquina de abajo a la derecha, en el restaurante a mano izquierda que a nuestros ojos occidentales no nos parece un restaurante, en las bicicletas, en los letreros luminosos por todos lados, en los calzoncillos que tiene al aire libre la tienda de la derecha, en el cartel de arriba a la izquierda que anuncia un local de hostess …