El dragón que asciende y el dragón de desciende – 昇り龍・降り龍

En uno de los templos de Nikko el techo está lleno dragones, unos llevan una bola en una de las garras y otros no.

What my eyes saw in Japan during September 2010

Los que no tienen una bola, son los que ascienden (Nobori Ryu – 昇り龍), son los que vuelven al cielo. Los que tienen una bola en una de las garras, dice la leyenda que son mucho más poderosos. La bola, que consiguieron en el cielo, les da permiso para poder entrar en el mundo de los seres humanos, son los dragones que descienden (Kudari Ryu- 降り龍).

Esa bola que llevan los dragones que desciendien se llaman «zuitama» 瑞玉, bola de la buena fortuna, o quizás «bola de dragón» 😉 También dice la leyenda que las bolas «zuitama» ( 瑞玉 ) pueden traer buena fortuna a los humanos y también hacer realidad sus deseos.

Ahorrando energía

TEPCO (Tokyo Electric Power Company) sigue haciendo todo lo posible junto con el gobierno para restablecer la «normalidad» en la central nuclear de Fukushima. Y pongo «normalidad» entre comillas porque seguramente la central no podrá volver a ponerse en marcha, antes que la arrasara el tsunami era una de las centrales nucleares que más energía generaban del mundo. Además de Fukushima, otras centrales eléctricas han sido afectadas por el terremoto y tsunami y están paradas a la espera de que finalicen todas las inspecciones necesarias.

TEPCO está haciendo todo lo posible pero aún así no pueden hacer frente a la demanda energética de la zona norte y este del país. Decenas de miles de casas en la zona de Tohoku siguen sin luz. Para ayudar a TEPCO y a los más afectados (Que lo siguen pasando fatal en el norte), los ciudadanos de todas las provincias de alrededor (Saitama, Tokio, Yokohama, Chiba, Tochigi, Gunma) se han solidarizado ahorrando energía. Estamos todos, tanto en casa como en las empresas utilizando el mínimo de energía que podemos, sin aire acondicionado y enciendiendo el mínimo número de luces. Por ejemplo, los supermercados están medio oscuros, encienden más o menos la mitad de las luces, lo mínimo necesario.

Los primeros días después de la catástrofe sufrimos algunos cortes de luz en la capital, pero desde hace una semana, seguramente gracias al ahorro conjunto de millones de personas el suministro eléctrico se ha estabilizado. Aun así, TEPCO y el gobierno avisan de que estaremos con problemas de suministro seguramente hasta el año que viene y hay que seguir ahorrando el máximo posible.

TEPCO, además de hacer públicos los datos de apagones programados también ha hecho público a través de un API los datos en tiempo real de uso de su red. Por ejemplo, ahora mismo estamos usando el 81% del máximo que puede proveer TEPCO en las condiciones actuales. Si tenéis curiosidad, os podéis instalar esta extensión de Chrome que muestra el nivel de consumo o simplemente lo podéis ver en tiempo real en esta web que simula una interfaz basada en NERV de Evangelion pero usando los datos reales de TEPCO.

Hay carteles por todos lados y anuncios en televisión para mantener concienciada a la población:

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Imagenes y enlaces de Pinktentacle y Japanprobe.

Crónicas del terremoto:

Así lo viví yo, el mayor terremoto de la historia de Japón – Parte 7

Al ver la situación algo más estable, el domingo volvimos de Fukuoka a Tokio. Esta semana estamos todos con trabajo extra, en Twitter y Digital Garage estamos trabajando codo con codo con el gobierno japonés para ayudar a facilitar las comunicaciones en las zonas más afectadas además de poner en marcha plataformas de donaciones en japonés e inglés.

La vida en la zona de Tokio ha sido trastocada, se ven pocas sonrisas y aunque se respira calma, en general las caras son de preocupación. Empezamos la semana con unos días de lluvia y algo de nieve que hicieron subir ligeramente los niveles de radioactividad en Saitama, Chiba y Tokio, pero nunca sobrepasando los niveles que se encuentran de forma natural en Austria (Por ejemplo):

Dos días de lluvia sin pausa siguen haciendo subir ligeramente la radiación en Tokio
Lluvia que hizo subir ligeramente los niveles de radioadioactivad en Tokio alarmando a algunos.

tokyo_radiation
Esta gráfica muestra los niveles de radiación en Tokio desde el día 15, fijaos como subieron ligeramente esta semana por la lluvia. Fuente

Pero no hay de qué preocuparse, las noticias desde la central de Fukushima empiezan a ser buenas. Consiguen refrigerar los reactores con agua y el suministro de electricidad en los reactores afectados se recupera. Recuperar el suministro de electricidad era crucial para realmente poder decir que la situación estaba controlada.

Mientras en el norte, centenares de miles de japoneses siguen viviendo en refugio en las ciudades de alrededor nos centramos en volver a la «normalidad» afrontando algunas pequeñas incomodidades. En los supermercados tenemos algunas estanterías vacías, es difícil encontrar agua, leche y papel higiénico entre otros:

Tampoco queda leche. Lo de arriba es café.

También hay algunas estanterías de verdura vacías, y otras llenísimas porque el origen de la verdura es de provincias cercanas a Fukushima donde se han encontrado espinacas y otras hortalizas altamente contaminadas. La gente prefiere no comprar productos de estas provincias aunque el gobierno está haciendo inspecciones de todos los productos que salen de ellas.


Sólo quedan brotes de soja de Tochigi (Provincia cercana a la central de Fukushima), el resto se han agotado.

Las calles están oscuras y tristonas, Tokio suele estar iluminado a todas horas y es famoso por sus calles llenas de neones que ahora están apagados para ahorrar energía.

Muchas farolas apagadas en las calles de Shibuya
Calles oscuras. ciudad que nunca duerme.

Terremotos de magnitudes entre M4 y M7 nos siguen despertando por las noches y siguen haciendo que los servicios de trenes y metro se retrasen afectando a millones de trabajadores que no llegan a la hora a trabajar o a reuniones importantes. Llevamos dos semanas de decenas de terremotos a diario, sobre todo en la zona de Tohoku, en Tokio y alrededores notamos entre tres y cuatro al día.

Pero, con diferencia, lo que más está afectando a la vida diaria de millones en las ciudades, es la falta de energía. Según el gobierno tendremos que estar ahorrando energía y tendremos apagones (Programados y anunciados de antemano) hasta finales de año. Incluso el Emperador de Japón está viviendo con el aire acondicionado apagado para ahorrar el máximo posible.

En casa intento usar lo mínimo posible, en el trabajo vestimos un jersey extra y trabajamos con las luces y ascensores apagados. Incluso el gimnasio al que solíamos ir a cambiado los horarios para ahorrar energía, hasta mayo cerrará a las seis de la tarde en vez de a las diez de la noche como lo hacía normalmente:


Gimnasio cerrado para ahorrar energía.

Después de unos días de cierta tranquilidad, buenas noticias sobre la central de Fukushima y las tareas de rescate, el gobierno nos informa que se ha encontrado agua con niveles isótopos radioactivos de yodo más altos de lo normal en el agua de Tokio. Los niveles no son peligrosos para la salud pero aconsejan que los niños y mujeres embarazadas no beban agua del grifo. En apenas unas horas, las pocas botellas de agua mineral que quedaban en algunos supermercados desaparecen. Hay gente que incluso compra decenas de botellas en restaurantes:


Un cliente compra botellas de agua en una hamburguesería cerca de Shibuya.

Estos son solo algunos ejemplos de incomodidades que estamos afrontando en las zonas menos afectadas, quizás insignificantes para algunos, con los que me he encontrado yo pero que en conjunto seguramente afecte a nuestra vida diaria durante los próximos meses. Mientras, de las zonas arrasadas por el tsunami nos siguen llegando fotos como estas:

Japan Earthquake
AFP PHOTO / YOMIURI SHIMBUN

JAPAN-QUAKE
AFP PHOTO / YOMIURI SHIMBUN

JAPAN-QUAKE
AFP PHOTO / YOMIURI SHIMBUN


Gente pidiendo donaciones en Fukuoka. Todo podemos donar desde google por ejemplo.

Sigo contando mis impresiones cada momento en mi twitter y facebook

Crónicas del terremoto:

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