Micko, al que conocí en la primera kdd blogger me invitó a la fiesta del «queso y el vino». Micko además de dedicarse a la traducción de manga resulta que es un crack tocando el acordeón e incluso tiene un álbum creado por él y varios colegas.
También tuve la oportunidad de conocer al mangaka Frédéric Boilet todo un personaje que animó la cena hasta el último minuto. La verdad es que solo he leído dos mangas de Frédéric y aunque me gusta su forma de dibujar las historias que cuenta si no has vivido nunca en Japón no puedes llegar a entenderlas plenamente.

Boilet explicando una de sus últimas creaciones

«La espinaca de Yukiko», uno de los mangas de Boilet. Según nos estuvo contando todo el proceso creativo lo realiza 100% con el ordenador.








