El otro día estuvimos cenando en la planta 30 de un rascacielos de Shinjuku, el corazón financiero de Japón. Tokyo es una ciudad a varios niveles, las cosas pueden estar en la planta más inverosímil. En la planta 30 puedes encontrar restaurantes, en la quinta una tienda de ánime, en la décima oficinas, en la tercera una zapatería, en la 15 y 16 una discoteca, en la cuarta un karaoke etc. Aprovechan al máximo el espacio. Ya sabéis, cuando busquéis algo por Japón no solo hay que mirar hacia los lados, también hay que mirar hacia arriba. Cuesta acostumbrarse a este sistema, a menudo nos perdemos muchas cosas interesantes simplemente por no mirar hacia arriba 🙂

Impresionantes las vistas durante la cena, y la pizza nos costó 6 euros al cambio.









