Me hizo gracia este cartel avisando a los ciudadanos para que recojan las cacas de sus perros.
En Japón es muy difícil encontrarse con una cagada por la calle, la gente que tiene perros está bastante bien enseñada a respetar las normas. Un amigo japonés que estuvo hace poco en España de viaje lo primero que me dijo a la vuelta fue: » ¡España parece un campo de minas!». Y procedió a contarme su experiencia con las cacas en la acera de la calle de su hotel en Valencia.
Otras anotaciones de cacas:

